
Hace una par de meses, el Senador Carlos Alberto Reutemann visitó un programa televisivo, después de varios años de no aparecer públicamente en los medios. Uno de los conductores le preguntó si se arrepentía de su decisión de no participar en las elecciones del 2003. Lole respondió que no, y fundamentó su respuesta, en que él veía a la Argentina como un péndulo, que primero durante unos años fue hacia un lado, y para esas elecciones iba para el otro, y él no se veía en esa dirección del adminículo.
Cuando Jean B. L. Foucault en 1851 creó el péndulo, para comprobar mediante su oscilación el movimiento de rotación de la tierra, seguramente no pensó que su invento, iba a ser utilizado por la historia, para describir determinados momentos, en los cuales, asombrosamente, muchas circunstancias se repiten, primero en determinado sentido, y luego generalmente en el opuesto, para luego repetir este proceso indefinidamente.
A qué ley invisible para el hombre obedecerá que cuando toma la decisión de vivir de determinada manera, convencido de que es el camino correcto, luego de otro período, decide vivir de otra forma, que se antepone diametralmente a la dispuesta previamente?
Los argentinos vivimos permanentemente en un péndulo, creo que es fácilmente demostrable (sin recurrir a Foucault...). Para no extenderme en un sinnúmero de recuerdos y experiencias que todos conocemos, y sólo para dar un ejemplo reciente, recordemos cuando hace pocos años, en la década del ochenta, huíamos de un estado elefantiásico, lo que derivó en el mal llamado neoliberalismo de los noventa. Sufríamos en aquella época de trenes despojados, correos que perdían cartas, caminábamos cuadras y cuadras buscando teléfonos públicos, nos horrorizábamos de las pérdidas de las empresas públicas... Pasaron los noventa, y el péndulo confirmó una vez más su ley, y volvemos a estatizar, vuelven los déficits, y todo lo que ya conocemos.
El pasado fin de semana, el Senador radical Gerardo Morales, finalmente se refirió también al péndulo de nuestra historia, haciendo autocrítica, se refería a que el partido al que él pertenece, nos gobernó entre 1999 y 2001. El péndulo (hay varios modelos) llevábanos luego de una década de peronismo, que a su vez, sucedió a otro lustro radical. El mismo péndulo que marcó el rápido regreso del justicialismo desde el 2002 a esta parte. Y que se estaban preparando para no repetir anteriores errores.
Me pregunto: ¿estará cambiando la dirección del péndulo?
En medio de escándalos campestres, entre valijas, bolsitas en los baños, balas y trenes, etc., este año ya tuvimos 3 (tres) elecciones importantes de intendentes en nuestro país. Las tres tuvieron claras victorias del... radicalismo. Marcelo Cascón en Bariloche, Juan Jure en Río Cuarto, y Francisco Torroba en Santa Rosa.
Es casualidad? o es el péndulo argentino?
En el siguiente audio, Francisco Torroba nos contaba en Radio Digital cómo vivía su pendular momento de gloria.
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