
0,5 otra vez... Es decir, una décima menos, siempre, que el mismo mes del año pasado. Esa es la "regla de Lassie". Y a lo Poncio Pilato, lo que está escrito, tiene que ser cumplido.
INDEC paralelo? 12 INDECs hasta las elecciones?
Mientras vienen a mi mente las insólitas repercusiones de la "papa kirchnerista" y el "tomate kirchnerista", entro otros ingredientes culinarios, el gobierno anunció la inflación del mes de agosto. Es un hecho que ocurre todos los días 10 de cada mes aproximadamente. Y cada vez que ocurre varias circunstancias se repiten. Escándalo, opinión de economistas privados, tapas de diarios "adversas", sensación de corrupción en la elaboración de los índices, culpas y reproches cruzados, etc.
Pero, hasta las próximas elecciones legislativas del 2009, habrá unos doce anuncios más de parte del INDEK, que darán 0.5, 0.6, 0.4, 0.7, es decir, una extraña afición a jugar al cero, como si de un enorme casino nacional se tratase.
¿Cómo evalúa el poder las dolorosas repercusiones que mes tras mes le genera semejante decisión de seguir llevando adelante la emisión de instrumentos públicos de dudosa reputabilidad?
Muchos piensan y reclaman, que el gobierno rápidamente debe corregir la medición oficial de precios. Lo piden los mercados. Pero el tema no es tan fácil.
Si miramos el bosque y no al árbol, podremos darnos cuenta que el esquema oficial tipo "Lassie" (en referencia al funcionario así bautizado por ser más bueno que el can según un ex-presidente), no es ni más ni menos que la única solución viable a una forma de administrar la economía de los argentinos. No sería posible devolverle credibilidad al INDEC, manteniendo el resto de las variables macroeconómicas como están. Veamos.
Si el IPC comenzara digamos, a partir del mes próximo, a reflejar una inflación real del 1,8 % (para ser benévolos), rápidamente empezaríamos a comprobar oficlalmente que la anual supera el 25 %. Esto implicaría que en realidad, el crecimiento del PBI que mes tras mes se anuncia no sería tal. Y que la administración de nuestros recursos, se estaría haciendo con dudosa razonabilidad, toda vez que más allá de las eventuales condiciones internacionales sobre valores de bienes, en especial materias primas, los libros demuestran que los aumentos de precios son generalmente responsabilidad de los funcionarios y las autoridades monetarias por políticas incorrectas en tal sentido.
A su vez, el cuarenta por ciento de la deuda externa argentina que está atada al CER y por ende al IPC, aumentaría considerablemente (y generaría serias dudas respecto de la acrecentada por intereses en los últimos 20 meses desde que comenzó la manipulación). Con lo cual, lógicamente aumentarían gravemente los impedimentos de financiación que sufre nuestro país. Ni que hablar de posibles corridas bancarias, retiros de depósitos, pases al dólar, bajas del MERVAL, aumento del riesgo páis, etc.
Todo ello generaría un malestar que, probablemente, se espiralizaría para convertirse en pocas semanas en insoportable, como le ocurrió a Alfonsín y De la Rúa (y a los argentinos, lógicamente).
Entonces, no es posible transparentar al INDEK? NO, en este contexto.
La única posibilidad de volver a un INDEC creíble y transparente, puede darse modificando varias cuestiones de fondo, que son las que el matrimonio gobernante no está dispuesto a modificar, menos ante semejante caída en su imagen popular según marcan las encuestas serias. Todas aquellas cuestiones señaladas por los economistas destacados y creíbles de nuestro país e internacionales, que seguramente desarrollaremos en otro tema de nuestro blog.
A principios de año le preguntaban a Mario Blejer por la inflación en nuestro país. Él contestó que cuando uno tiene una inflación de entre el veinte y el treinta por ciento tiene tres posibilidades, la primera seguir igual (difícil porque las situaciones en ese marco tienden a complicarse), la segunda sería irse a una inflación por arriba del cuarenta por ciento, y la tercera opción, hacer las correcciones macroeconómicas para bajar la inflación a una más tolerable cifra inferior al diez por ciento anual.
En cuál de las tres opciones estaremos?
A todo esto, el jueves reapareció el ex Ministro de Economía Martín Redrado contando intimidades del poder. Entre ellas, que cuando apenas llegó en diciembre pasado a su nuevo despacho, se encontró una nota que se había "olvidado" el antecesor Miguel Peirano, con los mayores problemas con que se enfrentaba en su gestión: "Moreno, leche, carne y trigo" decía el papel. No cambiaron mucho las cosas.
El economista Eduardo Conesa nos contaba en Radio Digital su visión del momento actual en el siguiente audio, y nos anticipa del nuevo INDEC paralelo a punto de ser lanzado por la fundación FIEL, a instrumentarse con los antiguos funcionarios despedidos.
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